kitesurf
La creación de Kitesurf se disputa entre franceses y americanos, quienes paralelamente en los años 80 intentaban fusionar la práctica de esquí de agua con la del parapente, pero no fue hasta los inicios del nuevo milenio que este deporte acuático se dio a conocer. Los vanguardistas de esta disciplina nunca sospecharon que años más tarde su invento tendría un rotundo éxito, pues este deporte no supone una rutina usual.
En los años 70 y 80 existieron importantes desarrollos tecnológicos en materiales como kevlar y spectra para hacer posible el manejo de los parapentes. Poco después se dieron progresos significativos en los que se logró utilizar casi cualquier superficie que permitiera deslizarse, tales como: canoas, patines y esquíes, entre otros.
A principio de los años 90 se desarrolló formalmente en Nueva Zelanda el deporte del kite Buggying, que consiste en un buggy o carrito impulsado por un kite. La demanda de este deporte motivó a compañías manufactureras de parapentes a desarrollar modelos más eficientes e innovadores.
Distintas mezclas entre tablas de surf y parapentes crearon esta innovadora disciplina, pero realmente fue el windsurf el precursor del kitesurf, ya que ambas requieren de una tabla y de la acción del viento. Sin embargo, éste último es más dinámico y libre debido a que la tabla es más ligera y la acción del kiteboarder hace que se impulse con mayor facilidad.
En el año 2000, Christian Valentine y su socio Murray Sampson llegaron a Venezuela para experimentar este nuevo deporte en las famosas aguas de El Yaque, ubicada en la Isla de Margarita, caracterizada por ser la playa más apta en el mundo para realizar kitesurf durante todo el año, pues presenta fuertes vientos que facilita a sus practicantes a realizar las acrobacias más extremas.
Valentine y Sampson se instalaron en playa El Yaque con una tabla y un parapente. Aunque en un principio los windsurfistas no se interesaron mucho en algo que les parecía no tener emoción, las caídas con piruetas de más de 15 metros y las velocidades que superaban las del windsurf, hizo que estos jóvenes pronto cambiaran de opinión.
Rápidamente empezaron a llegar kitesurfers de todas partes del mundo a las playas venezolanas. Más tarde, Valentine y Sampson fundaron la primera escuela de kitesurf en Venezuela: Margarita Xtreme Kite Center.
Actualmente, el auge por este deporte ha aumentado vertiginosamente y continuamente se hacen competencias por todo el mundo. Los países favoritos para desarrollar esta disciplina son: Australia, Estados Unidos, España, México, Argentina y Venezuela.
Lo que comenzó en los años ochenta con la idea de hacer esquí de agua con un parapente ha creado una adicción y hoy en día existen miles de deportistas que arriban a distintas playas en el mundo para rendirse ante las apetencias del viento y retar al vértigo en el agua.

